:: ‘Palestina’
A necessidade da luta consciente contra o vírus do terrorismo
Seyed Majid Foroughi*
O terrorismo vem se alastrando há um tempo, passando da Síria ao território do Iraque, país onde recentemente foram realizadas as eleições. Caso não seja impedido, ele ultrapassará fronteiras, porque não existem limites para o terrorista. Ele não respeita povos ou ordens políticas, seja uma democracia soberana ou monarquia.
Este fenômeno não tem relação com religião e não segue nenhuma convicção religiosa. Os que criaram os movimentos de terror, deliberadamente ou não, sabem bem distinguir esse dilema. Chegou o momento de governos, nações e organismos internacionais tomarem uma postura compreensiva e sábia sobre a essência e a natureza deste acontecimento, caso contrário, deve se esperar um desastre catastrófico, com um prejuízo irreparável a humanidade.
É um erro a interligação do terrorismo à religião, como insinuada por certos formadores de opinião, cuja responsabilidade seria orientar a opinião pública e a formação política. Fomentar esse pensamento favorece ao terrorismo se camuflar na religião, denegrindo-a e criando ceticismo sobre ela, assim atingindo seu objetivo nefasto.
Mesmo que sem intenção ou por equívoco o terrorismo receba apoio, e seus lemas fossem propagados repetidamente pelas redes sociais, após sua vitória, ele não poupará mesmo os seus patrocinadores.
Atrocidades praticadas pelo grupo do ISIL no Iraque não têm relação com ensinamentos de nenhuma religião, mesmo se esse grupo distribuísse na rua Bíblia ou Alcorão. Os mulçumanos, sejam xiitas ou sunitas, são irmãos com fortes laços fraternos e sempre foram vítimas desse fenômeno.
Na doutrina islâmica o terrorismo é repudiado, mesmo que seja por autodefesa ou pela pátria, assim como o uso de armas de destruição em massa.
O terror está se tornando uma epidemia. Não é sem razão que o comparam à um vírus. Portanto, o erro cometido por alguns países, apoiando o grupo Al Qaedeh, não deve ser repetido.
É de extrema importância que especialistas, escritores e organizações democráticas esclareçam a opinião pública para ela não cair na cilada dos terroristas e seus patrocinadores.
*Seyed Majid Foroughi é Primeiro Conselheiro da Embaixada do Irã no Brasil
Holocausto palestino en Gaza
Fidel Castro
Pienso que una nueva y repugnante forma de fascismo está surgiendo con notable fuerza en este momento de la historia humana, en el que más de siete mil millones de habitantes se esfuerzan por la propia supervivencia.
Ninguna de estas circunstancias tiene que ver con la creación del imperio romano hace alrededor de 2400 años o con el imperio norteamericano que en esta región del mundo, hace apenas 200 años, fue descrito por Simón Bolívar cuando exclamó que: “… Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la Libertad”.
Inglaterra fue la primera real potencia colonial que utilizó sus dominios sobre gran parte de África, Medio Oriente, Asia, Australia, Norteamérica, y muchas de las islas antillanas, en la primera mitad del siglo XX.
No hablaré en esta ocasión de las guerras y los crímenes cometidos por el imperio de Estados Unidos a lo largo de más de cien años, sino solo dejar constancia que quiso hacer con Cuba, lo que ha hecho con otros muchos países en el mundo y solo sirvió para probar que “una idea justa desde el fondo de una cueva puede más que un ejército”.
La historia es mucho más complicada que todo lo dicho, pero es así, a grandes rasgos, como la conocieron los habitantes de Palestina y es lógico igualmente que en los medios modernos de comunicación se reflejen las noticias que diariamente llegan, así ha ocurrido con la bochornosa y criminal guerra de la Franja de Gaza, un pedazo de tierra donde vive la población de lo que ha quedado de Palestina independiente, hasta hace apenas medio siglo.
La agencia francesa AFP informó el 2 de agosto: “La guerra entre el movimiento islamista palestino Hamas e Israel ha causado la muerte de cerca de 1.800 palestinos […] la destrucción de miles de viviendas y la ruina de una economía ya de por sí debilitada”, aunque no señale, desde luego, quien inicio la terrible guerra.
Después añade: “… el sábado a mediodía la ofensiva israelí había matado a 1.712 palestinos y herido a 8.900. Naciones Unidas pudo verificar la identidad de 1.117 muertos, en su mayoría civiles […] UNICEF contabilizó al menos 296 menores muertos”.
“Naciones Unidas estimó […] (unas 58.900 personas) sin casa en la Franja de Gaza”.
“Diez de los 32 hospitales cerraron y otros once resultaron afectados”.
“Este enclave palestino de 362 Km² no dispone tampoco de las infraestructuras necesarias para los 1,8 millones de habitantes, sobre todo en términos de distribución de electricidad y de agua.
“Según el FMI, la tasa de desempleo sobrepasa el 40% en la Franja de Gaza, territorio sometido desde 2006 a un bloqueo israelí. En 2000, el desempleo afectaba al 20% y a un 30% en 2011. Más del 70% de la población depende de la ayuda humanitaria en tiempos normales, según Gisha”.
El gobierno de Israel declara una tregua humanitaria en Gaza a las 07:00 GMT de este lunes, sin embargo, a las pocas horas rompió la tregua al atacar una casa en la que 30 personas en su mayoría, mujeres y niños, fueron heridos y entre ellos una niña de ocho años que murió.
En la madrugada de ese mismo día, 10 palestinos murieron como consecuencia de los ataques israelitas en toda la Franja y ya ascendió a casi 2000 el número de palestinos asesinados.
A tal punto llegó la matanza, que “el ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Laurent Fabius, ha anunciado este lunes que el derecho de Israel a la seguridad no justifica la ‘masacre de civiles’ que está perpetrando”.
El genocidio de los nazis contra los judíos cosechó el odio de todos los pueblos de la tierra. ¿Por qué cree el gobierno de ese país que el mundo será insensible a este macabro genocidio que hoy se está cometiendo contra el pueblo palestino? ¿Acaso se espera que ignore cuánto hay de complicidad por parte del imperio norteamericano en esta desvergonzada masacre?
La especie humana vive una etapa sin precedente en la historia. Un choque de aviones militares o naves de guerras que se vigilan estrechamente u otros hechos similares, pueden desatar una contienda con el empleo de las sofisticadas armas modernas que se convertiría en la última aventura del conocido Homo sapiens.
Hay hechos que reflejan la incapacidad casi total de Estados Unidos para enfrentar los problemas actuales del mundo. Puede afirmarse que no hay gobierno en ese país, ni el Senado, ni el Congreso, la CIA o el Pentágono quienes determinarán el desenlace final. Es triste realmente que ello ocurra cuando los peligros son mayores, pero también las posibilidades de seguir adelante.
Cuando la Gran Guerra Patria los ciudadanos rusos defendieron su país como espartanos; subestimarlos fue el peor error de los Estados Unidos y Europa. Sus aliados más cercanos, los chinos, que como los rusos obtuvieron su victoria a partir de los mismos principios, constituyen hoy la fuerza económica más dinámica de la tierra. Los países quieren yuanes y no dólares para adquirir bienes y tecnologías e incrementar su comercio.
Nuevas e imprescindibles fuerzas han surgido. Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, cuyos vínculos con América Latina, la mayoría de los países del Caribe y África, que luchan por el desarrollo, constituyen la fuerza que en nuestra época están dispuestos a colaborar con el resto de los países del mundo sin excluir a Estados Unidos, Europa, Japón.
Culpar a la Federación Rusa de la destrucción en pleno vuelo del avión de Malasia es de un simplismo anonadante. Ni Vladímir Putin, ni Serguéi Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, ni los demás dirigentes de ese Gobierno harían jamás semejante disparate.
Veintiséis millones de rusos murieron en la defensa de la Patria contra el nazismo. Los combatientes chinos, hombres y mujeres, hijos de un pueblo de milenaria cultura, son personas de inteligencia privilegiada y espíritu de lucha invencible, y Xi Jinping es uno de los líderes revolucionarios más firme y capaz que he conocido en mi vida.
(*)Fidel Castro é o líder da Revolução Cubana e um dos grandes nomes do Seculo XX
publicado originalmente no jornal Granma/Cuba
O ´anão´ está incomodando o gigante Israel
Uma emissora de tevê de Israel faz paródia e ironiza o Brasil, que condenou massacre de palestinos e foi chamado de anão diplomático.
O anão, pelo jeito, está incomodando.
Bom mesmo deve ser morar num pais que faz graça enquanto milhares de palestinos estão sendo mortos de maneira brutal e covarde.
Em tempo: alguem tem que avisar a eles que a presidente do Brasil se chama Dilma Rousseff.
Guerra? Não, o nome disso é massacre

Quantas vítimas inocentes ainda serão necessárias? (IFoto Mohammed Saber/Efe)
Pode-se chamar de guerra uma situação em que de um lado morrem 500 pessoas, incluindo 100 crianças, e de outro 13 pessoas?
Os 500 mortos de um lado são palestinos da Faixa de Gaza e os 13 de outro são israelenses.
Sob qualquer ótica, o nome disso é massacre.
Um massacre cruel, desumano, bárbaro.
O mundo civilizado não pode fechar os olhos para esse genocídio.
Os Estados Unidos, potência decadente, mas ainda assim a maior potencia do planeta não podem cruzar os braços por conta de seus laços históricos com Israel.
Israel, sob a até aceitável justificativa de se defender dos ataques do Hammas, não tem o direito de perpetrar –e aqui só cabe uma palavra tão carata e doloroso aos judeus- um holocausto palestino.
Irã condena silêncio do Ocidente sobre massacre de palestinos
O chefe do Gabinete do Líder da Revolução Islâmica do Irã, aiatolá Ali Khamenei, questionou o silêncio da comunidade internacional sobre o assassinato do povo palestino pelo regime israelense. “Como sempre, o Ocidente e o Conselho de Segurança da Organização das Nações Unidas vem mantendo silêncio sobre os crimes do regime de Israel contra o povo palestino”, disse o aiatolá Mohamad Golpaygani.
Desde 8 de julho, quando Israel começou a atacar a Faixa de Gaza, foram lançados mais de 1300 mísseis, em que 166 palestinos foram mortos e deixou mais de 1.100 feridos. Segundo fontes médicas a maioria das vítimas é civil.
Perante esta situação, várias organizações de direitos humanos, os indivíduos e países, incluindo Irã, Egito, Jordânia, Marrocos, Iêmen, Kuwait, Síria e Turquia têm condenado esta ofensiva e expressaram solidariedade com os palestinos.
No entanto, o primeiro-ministro israelense, Benjamin Netanyahu parece não ter intenção de acabar com a ofensiva, o que obrigou milhares de palestinos ao abandono das suas casas.


















